28/06/2009  10:00pm

La otra cara del hincha. Crónica de una muerte poco anunciada 


 foto: Aldo Corzo ex-jugador de tenis de mesa del Regatas
 

Recuerdo el toque del cajón, la música criolla retumbando en mis oídos, la fiesta, las risas, la algarabía. Nunca olvidaré ese clásico del año 1995 en donde mi querido Alianza Lima ganara en matute 6 a 3 a su compadre Universitario de Deportes.

Tan solo tenía cuatro años y marcó mi corazón. Desde entonces han pasado catorce años, muchos clásicos con victorias y derrotas, alegrías y lágrimas. La pasión cada vez es más intensa. Pero hoy quizás fue diferente. En una semana de trabajos, exámenes y un rompimiento amoroso juvenil, de esos que cuando tengas más de treinta años reirás. Mi felicidad y mi ilusión estaban en mi Alianza de toda la vida. Prendido del televisor, expectante, llegó un gol rapidísimo. Mi hermana saltó del grito y mi mamá con el agua de azahar. Que alegría la mía… Pero el fútbol es como la vida, da un giro cuando menos lo esperas. Cuando menos me di cuenta, lagrimeaba una derrota.

Esta vez el clásico fue para Universitario 2 a 1. Apagué el televisor, evitando escuchar los comentarios posteriores, evitando sumar un dolor más en esta pesada semana. Pero no pude evitar darme cuenta que estas situaciones te hacen más hincha, te hace amar y querer más. Esta vez no se saboreo la victoria, pero como dije, el fútbol es como la vida y la vida trae revanchas. Gracias Alianza Lima, por demostrarme de pequeño lo esencial de la vida… reír.

 

Alejandro, blanquiazul hasta más allá de la muerte.

 

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