EL TENIS DE MESA Y EL DESARROLLO MOTRIZ
John
B. Allen, 311 Highwood Drive, Louisville, KY 40206-3292, USA
International Journal of Table Tennis Sciences Nº 3, Agosto 1996.
I. INTRODUCCION
El
propósito de esta revisión es sostener la hipótesis que
"la práctica del Tenis de Mesa acelera el desarrollo motriz en
los niños" y para determinar porque mecanismos esto podría
ocurrir. Como profesor de Educación Física con 20 años
de experiencia jugando Tenis de Mesa, incluyendo entrenamientos en China y
Japón, y también como entrenador regional diplomado, me siento
calificado para realizar esta declaración. La ejecución de las
técnicas del Tenis de Mesa en un nivel de club intermedio requiere
coordinación motriz fina y compleja. En orden de responder adecuadamente
a los cambiantes velocidad, efecto, fuerza y trayectoria de la pelota que
llega un niño debe aprender a ajustar movimientos de paleta y reaccionar
rápidamente. De esta investigación se concluye que la práctica
de las técnicas de Tenis de Mesa, dadas por la abundancia de tiempo
de interacción con el objeto-estímulo, aumentará la tasa
normal de aprendizaje motriz en niños hasta los 14 años de edad.
En esta edad el desarrollo motriz de los niños disminuye debido a los
cambios de crecimiento asociados con la adolescencia.
El centro de esta hipótesis y resultado de la investigación
se focaliza en los mecanismos que controlan la coordinación del movimiento
en un niño en desarrollo. Este crítico nivel del crecimiento
en el desarrollo motriz de los niños es un período formativo
en el aprendizaje motriz a medida que el sistema nervioso madura, el cual
envía información a los músculos para controlar el movimiento.
Durante este período la coordinación madura desde movimientos
motrices que son simples y gruesos hasta la coordinación que está
también capacitada para movimientos finos y complejos (Sage, 1984)
II.
REVISION DE LITERATURA
Al revisar la literatura sobre los niveles de desarrollo y clasificación
de las capacidades motrices como fueron definidas por Sage (1984), uno puede
hacer inferencias acerca de la práctica del Tenis de Mesa y la tasa
de desarrollo motriz. Por ejemplo, el nivel de desarrollo de la infancia media
(6-9 años) se caracteriza por un desarrollo motriz desigual con los
músculos largos mejor desarrollados que los músculos finos (Sage,
1984). En el nivel último de la infancia y preadolescencia (9-14 años),
un niño alcanza coordinación incrementada de los músculos
finos y destreza en manipularlos. Las características de clasificación
de las habilidades psicomotrices son: control de precisión, multi-coordinación
de miembros, orientación de respuesta, tiempo de reacción, velocidad
del movimiento de brazo, tasa de control, destreza manual, estabilidad brazo-mano,
velocidad muñeca-dedo y puntería (Sage, 1984). Estos son los
factores en desarrollo motriz, y todos son utilizados en la práctica
de las técnicas del Tenis de Mesa.
El desarrollo de destreza neuromuscular, reflejos condicionados y concentración
(atención) es necesario para la práctica técnica de Tenis
de Mesa. En un sentido, el sistema cerrado del control de movimientos se computa
para la realimentación de información (proprioceptivo, estímulo
visual) y hace algunos ajustes necesarios durante el movimiento (Tyldesley,
1976). Un proprioceptor es un nervio especialmente sensorizado localizado
en los músculos y tendones que transmite información al sistema
nervioso central para coordinar la actividad muscular. En otro sentido, el
sistema abierto requiere que los impulsos sean enviados a los músculos
apropiados en la secuencia adecuada, tiempo y fuerza, como predeterminó
el sistema motriz, de acuerdo al estudio sobre el Tenis de Mesa de Keele (1973),
Tyldesleyy's (1976) las técnicas tienen que resolver el problema de
determinar "el modo exacto de control en un tiempo dado durante el curso
de un movimiento multifase complejo". Los cambios en la forma y los detalles
del modelo de movimiento grabado (el golpe de derecha se usa para devolver
pelotas alimentadas desde un robot en un blanco sobre una mesa normal de Tenis
de Mesa) entre niveles técnicos comparados con variaciones ambientales
conocidas y controladas proveen la base para inferior el modo de control.
Análisis de videos fue utilizado para determinar el desplazamiento
de datos sobre las velocidades horizontales y verticales y aceleraciones de
diferentes rasgos anatómicos. Una computadora fue utilizada para trazar
los parámetros de desplazamiento, velocidad y aceleración contra
tiempo. Los resultados muestran una alta consistencia de copia sobre los tres
parámetros entre los ejecutantes intermedios y expertos de este estudio.
A partir de la investigación de Tyldesley (1976) se construyó
un modelo compuesto para explicar e integrar control de movimientos en los
niveles muscular, percepción motriz y movimiento consecuencia. El modelo
proponía que los movimientos estaban controlados por un sistema alternado
de porciones de circuito cerrado y abierto.
Desde una perspectiva neuropsicológica, Wise y Desimone (1988) discutieron
estimulación visual, atención y sistemas coordinados de movimiento.
Ellos hicieron la hipótesis de dos niveles de estimulación visual.
El primer nivel conducente al movimiento, tal como una paleta golpeando una
pelot, requiere "separación figura-fondo"distinguiendo entre
figuras a partir de su fondo. El segundo nivel envuelve selección de
objetos ó rasgos distintivos, en la cual "la atención se
piensa operando serialmente sobre uno ó dos objetos en el tiempo".
Wise y Desimone ulteriormente expusieron que "la atención sirve
para ambos, controlar el acceso a la memoria y para facilitar las respuestas
de conducta". Esta hipótesis apoya la exposición de Fitts
(1951) acerca de la importancia relativa de la realimentación interna
(porprioceptores, control nervioso) versus externa (visual, entrada sensorial)
y la combinación óptima de ambas en la ejecución motora.
Las altas tasas de respuestas asociadas con el repetido golpe de un pelota
durante la práctica de Tenis de Mesa provee una gran cantidad de realimentación
visual en un corto tiempo. Ambos, Fitts (1951) y Fleishman y Rich (1963) hipotetizaron
que "el control visual es importante mientras un individuo está
aprendiendo una nueva tarea de percepción motora". A medida que
la ejecución se transforma en habitual, sin embargo, es como si la
realimentación proprioceptiva ó "sensación"llega
a ser más importante. Por ejemplo, la investigación de Fleishman
y Rich (1963) comparando sensibilidad kinestética (control interno,
proprioceptores) y habilidad visual-espacial (control externo, sensorial)
de 40 alumnos masculinos por graduarse de Yale de un curso de psicología
apoyaron esta hipótesis. Los resultados confirmaron la hipótesis
que los aspectos de la sensibilidad proprioceptiva son más importantes
posteriormente en el aprendizaje de la percepción motriz mientras que
los aspectos de la sensibilidad externa (visual-espacial) son más críticas
en la faz temprana del aprendizaje.
La investigación de Dickinson (1970) que poner como objetivo técnicas
en niños entra en conflicto con los descubrimientos de Fleishman y
Reich (1963). Dickinson (1970) determinó que la percepción kinestética,
medida como peso sensitivo, muestra una correlación signficativa con
la perfomance de 50 niños de escuela primaria estudiados, en donde
la habilidad de percibir la distancia como una medida visual-espacial no se
correlacionaba con la ejecución de una tarea objetiva en cualquier
nivel.
Una comparación de los métodos pretest de Fleishman y Richa
(1963) y los estudios de Dickinson, particularmente la capacidad espacial
de Fleishman y la medida de percepción en profundidad de Dickinson,
sugieren que estas miden capacidades ligeramente diferentes. Una determina
una respuesta a más de un objeto mientras que la otra mide la respuesta
a solo un objeto en el campo visual. También, las diferencias entre
edad y sexo en las muestras de los dos grupos estudiados, podrían tomarse
en cuenta para las discrepancias en los resultados. Fleishman y Rich (1963)
utilizaron solo sujetos masculinos, y Dickinson no menciona la combinación
de sexos de su muestra. Además, el propósito de los estudios
difería en que Fleishman y Rich (1963) era concerniente con el rol
de las capacidades declaradas en el proceso de percepción del aprendizaje
motor, mientras que los resultados de Dickinson estaban dirigidos hacia la
respueta de una tarea objetiva con la cual el sujeto podría haber sido
familiarizado.
En el nivel cortical del control del movimiento donde el proceso de decisión
ocurre, la práctica de técnicas de Tenis de Mesa provee un gran
campo de interacción con el objeto-estímulo para el tiempo utilizado.
El Tenis de Mesa requiere decisiones rápidas, un factor limitante para
la ejecución hábil. Glencross y Cibich (1977) analizaron la
tasa del proceso de decisiones en tres deportes con técnicas de golpe,
basados sobre un modelo de hombre como un procesador de información.
Sus estudios sobre confusión y tiempo de reacción han provisto
evidencia para los límites del sistema de control. Ellos concluyen
que "confusión está relacionada con el número de
señales posibles, la probabilidad de las señales, la relación
ó compatibilidad entre estímulo y respuesta, y el nivel de práctica"
(Glencross y Cibich, 1976). A través de la práctica de una técnica
particular la compatibilidad entre estímulo y respuesta se incrementa,
reduciendo así el tiempo de reacción a medida que mayores unidades
de información se introducen. Esta conclusión apoya el principio
específico del entrenamiento como un desarrollo de los mecanismos de
control neuromuscular para la ejecución diestra. Glencross y Cibich
(1977) ulterior conclusión fue que la adquisición de destreza
puede relacionarse con las estrategias de desarrollo para sobrepasar la intermitencia
básica del sistema de control.
III.
CONCLUSION
A partir de mi experiencia como instructor y profesor de educación
física, las técnicas de Tenis de Mesa y apropiada capacidad
motriz puede desarrollarse efectivamente desde temprana edad, 6 años.
La paleta y pelota de Tenis de Mesa son suficientemente livianas para que
los niños puedan balancearlas y golpear la pelota. También,
la distancia entre el contacto con la pelota y la profundidad del campo de
juego no son tan grandes como en otros deportes de paleta. Además,
la práctica del Tenis de Mesa provee un gran monto de tiempo de interacción,
considerando que la pelota es golpeada aproximadamente cada 1.5 segundos si
se alimenta continuamente. Por esta razón, la práctica del Tenis
de Mesa puede aumentar el proceso y la adquisición de técnicas
de tareas motoras similares y el mecanismo que gobierna el control motriz
complejo y fino.
Al observar la secuencia de eventos para el aprendizaje de una tarea en Tenis
de Mesa, uno puede ver el desarrollo en un niño (5-8 años) de
la capacidad motriz y el aprendizaje perceptivo motor. La destreza más
fundamental en Tenis de Mesa es golpear un objeto en movimiento (pelota) lo
cual requiere coordinación para cada golpe. Basado sobre esto revisar
los mecanismos que controlan la coordinación son desde la entrada sensorial
y el sistema nervioso. Por ejemplo, al aprender el golpe de derecha, cuando
una paleta y una pelota son introducidos por primera vez, el alumno debe encontrar
el objeto a ser golpeado (separación figura-fondo).
Luego, la información del estímulo visual se procesa por los
sistemas de circuito abierto y cerrado, y se envían impulsos para activar
la respuesta apropiada para balancear la paleta y golpear la pelota. Al principio,
el niño no golpea la pelota a menudo, y la pelota rara vez va en la
dirección deseada sobre la mesa cuando es golpeada. A través
de prueba y error la respuesta de salida mejora rápidamente, llegando
a ser más consistente y segura por medio del filtrado de la información
no deseada. Con guía y práctica el esquema del movimiento de
derecha llega a ser un movimiento suave, consistente y eficiente. De acuerdo
con las investigaciones de Fitts (1951) y Fleishman & Rich (1963) inicialmente
el desarrollo de técnicas está primariamente apoyada por la
realimentación externa (visual-espacial) la cual modula finamente la
tarea. Dado que la información indeseable es filtrada por el movimiento
un programa motor (circuito abierto de control) puede desarrollarse y almacenarse
en la memoria, mecanismos de circuito cerrado están ahora disponibles
para ajustar el movimiento para alcanzar un nuevo y más alto nivel
técnico.
La meta siguiente con el ataque de derecha es la capacidad para ejecutar este
esquema bajo condiciones variadas, cambiando el efecto, la velocidad, trayectoria
y ubicación de la pelota a ser golpeada. Variando estas condiciones
de la pelota entrante, el niño adapta su respuesta al cambiante entorno
aplicando conocimiento de ángulos, velocidad, fuerza, tiempo y relaciones
espaciales y kinestéticas. La respuesta exitosa a estos ajustes complejos
apoya la investigación de Glencross y Cibich (1976) que por medio de
la práctica el flujo de señales es diferenciada y clasificada
para poder realizar un respuesta adecuada. Esta adquisición técnica
también demuestra las características de las capacidades psicomotrices
en relación con el golpe de derecha en Tenis de Mesa, la cual es productiva
en el proceso de desarrollo estas habilidades para otras tareas. Dada la abundancia
de golpes en la práctica, el Tenis de Mesa provee mayor interacción
con esta técnica psicomotriz que cualquier otro deporte en un ambiente
seguro y divertido. La práctica de las técnicas de Tenis de
Mesa desarrolla capacidad de aprendizaje de percepción motora y eleva
la tasa de desarrollo motriz en niños comparada con otras actividades
deportivas de raqueta.
La hipótesis original de este estudio es referente a niños en
el primer nivel del aprendizaje motriz. Los adultos utilizan los mecanismos
de coordinación en toda su vida activa. La práctica en aplicar
estos mecanismos puede solamente lubricar este proceso y proveer estimulación
para hacer más diestra y fluída la coordinación en cualquier
edad. De esta forma, esta investigación implica que mayores investigaciones
están indicadas para revisar los beneficios de la coordinación
motriz fina, los mecanismos por los cuales ella ocurre y que actividades promueven
su mantenimiento en adultos de cualquier edad.
Referencias
" Dickinson, J. y Rennie, A. (1970). Aiming skill in children: the importance
of two factors during learning. Research Quarterly, pp. 26-34.
" Fleishman, E. y Rich, S. (1963). Role of kinesthetic and spatial-visual
abilities in perceptual motor learning. Journal of Experimental Psychology,
66(1), 6-11.
" Glencross, D.J. y Cibich, B.J. (1977). A decision analysis of games
skills. Australian Journal of Sports Medicine, 9, 72-75.
" Gober, B.E. y Franks, B.D. (1988). Physical and fitness education of
young children. Journal J of Physical Education Recreation and Dance, (Sept),
57-61.
" Keele, S.W. (1973). Attention and Human Performance, Pacific Palisades:
Goodyear.
" Sage, G.H. (1984). Motor Learning and Control, Dubuque, IA: Wm. C.
Brown.
" Singer, R.N. (1980). Motor Learning and Human Performance (3rd.ed.)
New York: Macmillan.
" Tyldesley, D.A. (1976). 'Pure'and 'applied'analysis of table tennis
skills. Research Papers in Physical Education, 3(1), 14-19.
" Wise, S.P. and Desimone, R. (1988). Behavioral neurophysiology: insights
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